lunes, 30 de julio de 2012

El letal desequilibrio entre el poderío físico y los fundamentos técnicos

Pocas selecciones de baloncesto presentan tanto músculo, tanto poderío físico y atlético como Francia. Desde los bases hasta los pívots, pasando por los aleros bajos y altos, disponen de jugadores potentes, fibrosos, robustos y, al mismo tiempo, coordinados. Con semejantes cualidades, cabría pensar que los galos podrían enfrentarse a los estadounidenses con ciertas posibilidades de tutearles.
Nada más lejos de la realidad, al menos por lo visto ayer en el debut olímpico de ambas selecciones. El duelo no se sustanció en las proximidades del aro, sino en el acierto, mejor dicho desacierto, francés desde la línea de tres. El equipo galo no solo firmó un infame 2/22 (9%) en triples, sino que evidenció una preocupante carencia de calidad y fundamentos en sus hombres exteriores, a excepción de Parker.
En su primer partido rumbo al oro olímpico, EE UU apabulló a Francia 98-71. Habrá que ver a los USA contra selecciones que conjuguen con mayor equilibrio el poderío físico con las cualidades técnicas. La premisa no puede ser más clara: el conjunto que quiera no ya batir sino disputar el partido al combinado NBA deberá mostrarse acertadísimo desde los tres puntos. 


Otrosí: En el partido del día, Argentina se deshizo anoche con autoridad de Lituania, a la que derrotó por 23 puntos (102-79), con una actuación estelar de Scola (32 puntos) y una soberbia demostración de tiro de Delfino, autor de 6 triples.

sábado, 28 de julio de 2012

El Golden Slam de Roger Federer


Tres semanas después de haber alzado la copa por séptima vez, Roger Federer volverá a pisar hoy el inmaculado césped de su jardín particular, la pista central del All England Club, sede de Wimbledon, el torneo de tenis más prestigioso del mundo, y lo hará para enfrentarse con el colombiano Alejandro Falla, un zurdo que actualmente ocupa el puesto 51 en el ranking de la ATP. Para el  suizo, flamante número 1 del mundo, tras haber superado el récord de Pete Sampras como el jugador que más semanas ha estado al frente de la clasificación mundial, Londres 2012 le coloca ante uno de los últimos desafíos, ante uno de los pocos entorchados que le faltan: el oro olímpico.
Federer no guarda buen recuerdo de sus últimas dos participaciones en los Juegos Olímpicos. En 2004, en Atenas, cuando partía ya como número 1, cayó en la segunda ronda ante el checo Tomas Berdych; y hace cuatro años, en Pekín, fue apeado en cuartos por el estadounidense James Blake. Pero ahora, en la capital inglesa, la historia no tiene por qué repetirse, y, más bien al contrario, todos los factores parecen estar del lado del helvético.
La superficie del torneo, la hierba de Wimbledon, es la que mejor se adapta a su innata clase. Su dominio en este terreno ha sido abrumador en la última década, y sólo tres jugadores han sido capaces de superarle: Nadal en la final de 2008 y Berdych y Tsonga en los cuartos de 2010 y 2011, respectivamente.
La confianza con la que el suizo afronta este torneo olímpico proviene no sólo del hecho de haber ganado hace tres semanas, sino de un factor exógeno: la ausencia por lesión de Nadal, que beneficia a Federer no solo desde el punto de vista meramente deportivo, ya que el manacorense le aventaja claramente en sus enfrentamientos directos (18-10), sino psicológico, ante la impotencia de superarle, especialmente en las grandes citas, basta evocar a modo de ejemplo las lágrimas derramadas por el suizo tras las derrotas en las finales de Wimbledon 08 y Australia 09. Puede que Roger Federer sea el mejor jugador de la historia del tenis si atendemos a dos de sus inigualables guarismos: más títulos de Grand Slam (17) y más semanas al frente de la clasificación de la ATP (al menos 286). A la hora de designar al rey de reyes, la cátedra tenística se muestra dividida. Para unos es el suizo, para otros Rod Laver. Pero sea como fuere, no albergo duda alguna de que Nadal es mejor que Federer. Ahí están las cifras de sus duelos directos, de las cuales no se deduce, ni mucho menos, que el balear sea el mejor de la historia.
Con Nadal ausente de los Juegos por mor de una tendinitis en una rodilla, el favoritismo de Federer se acrecienta. En su camino, el suizo tendrá que lidiar a partir de hoy con el citado Falla y, en segunda ronda, con el vencedor del duelo Benneteau-Youzhny. En los hipotéticos cuartos se vislumbra como rival el cañonero estadounidense John Isner y en semis, Del Potro o nuestro admirable gladiador David Ferrer. Por el otro lado del cuadro, antes de llegar a enfrentarse en unas posibles seminales, Djokovic y Murray tendrán que superar diversos escollos, como Tsonga, Raonic, Roddick o Berdych.
Ninguno de los favoritos lo tendrá fácil. Nadie. Ni los más grandes. Este torneo es diferente. A pesar de que el tenis es uno de los deportes más individualistas por antonomasia, en los Juegos Olímpicos se defiende el pabellón nacional, el orgullo patrio, lo que impregna todas las competiciones de un halo especial, muy propicio para la gesta y la épica.
Hoy comienza el desafío olímpico de Roger Federer, que va en pos de una hazaña, una proeza, un hito exclusivo del que tan solo pueden presumir tres tenistas, Steffi Graf, Andre Agassi y Rafael Nadal, los únicos que han ganado los cuatro torneos del Grand Slam y la medalla de oro olímpica. El Golden Slam.


Otrosí: Novak Djokovic es el otro jugador que más posibilidades tiene de entrar en el selecto grupo del Golden Slam. Para ello, además del torneo olímpico, necesitaría ganar en los próximos años Roland Garros.

Otrosí II: Aparte de los dos claros favoritos, Federer y Djokovic, y del eterno aspirante, Murray, no hay que perder de vista las opciones de Tsonga y de una joven promesa, el canadiense Milos Raonic. Se da la circunstancia de que el sorteo los ha emparejado en la hipotética segunda ronda, y de que el vencedor podría encontrarse con Djokovic en cuartos. 

jueves, 26 de julio de 2012

España transita por el camino de la victoria ante EE UU


Del partido de baloncesto disputado el martes entre España y Estados Unidos, y a pesar de la derrota por 22 puntos, extraigo una conclusión optimista, que no hace sino confirmar lo que pensaba antes del encuentro: podemos ganar a los estadounidenses. Ahora bien, para ello tienen que darse una serie circunstancias, propias y ajenas.

Me explico. Durante el primer cuarto España transitó por el camino de la victoria. La superioridad española de los hombres altos puede ser abrumadora en el partido por las medallas. Con Marc sano, el trío que forma éste con Pau e Ibaka es inaccesible para los americanos. España (Scariolo) no quiso descubrir sus cartas, y una de ellas puede ser la machacona —por abusiva y reiterativa— búsqueda del pase interior. El riesgo que asume EE UU poniendo a Lebron o a Durant a defender a uno de nuestros pívots es enorme, tanto por el desgaste físico como por el elevadísimo riesgo de cometer personales. En un partido a cara de perro, con los hermanos Gasol e Ibaka jugando por encima de los 30 minutos y con la orden clara de cargar el juego interior, se puede ocasionar una sangría de faltas, puntos y rebotes. Ahora bien, aquí el arbitraje puede ser decisivo, y a ello me referiré más adelante. Pero insisto, la superioridad interior que se atisbó en el primer cuarto me hace sentirme muy esperanzado.

Coincidido con varios analistas en la preocupación por el juego exterior, especialmente por la forma física de Navarro y Rudy, y veremos cómo se encuentra Sergio Rodríguez tras su parón por lesión. En un partido tan exigente, tan físico, como el que nos llevarán a jugar los americanos, con tantas ayudas como tendrán que hacer los hombres exteriores estadounidenses a los pívots españoles, necesitaremos que nuestro cuarteto exterior más fiable —Calderón, Sergio, Navarro y Rudy— rindan cerca del máximo de su nivel. Confío al respecto en Calderón  y Navarro, que me ofrecen una gran fiabilidad, y sobre Sergio y Rudy no es que dude de ellos, sino que en el primer caso habrá que ver qué galones le concede Scariolo —y se gana él— en el torneo; y en el caso de Rudy mis dudas radican en la gravedad de la lesión de la que se está recuperando y, por tanto, en la dificultad —casi imposibilidad— de que en tan poco tiempo alcance no ya su plenitud sino al menos el 80-85% de su nivel. Además, no solo tendrán que estar bien en ataque, sino que tendrán que defender con una elevada intensidad y no sé hasta qué punto su estado físico se lo permitirá. Hemos tenido muy mala suerte con las lesiones y padecimientos físicos en estos momentos de Navarro y Rudy.

Como bien apuntan algunos comentaristas, ni Scariolo ni los jugadores lo dieron todo. Con solo diez hombres disponibles, el seleccionador español hizo bien en dar minutos a todos los jugadores. A cinco días del debut olímpico, no había por qué exprimir a los hombres básicos. La intensidad defensiva dejó mucho que desear, lo que en una pequeña parte —solo pequeña— explica la facilidad con la que los americanos tiraron de tres. Y en cuanto a las bazas tácticas, todos los técnicos coinciden en señalar que Scariolo no mostró sus variantes. Al respecto, y sobre la defensa zonal, un pequeño comentario de Perogrullo: para defender en zona la intensidad, la movilidad lateral de los jugadores, debe ser máxima. No se trata de que tiren de tres, se trata de que tiren de tres en no muy buena posición tras haber consumido tres cuartos de la posesión, y, además, la defensa zonal lo que posibilita es un mayor dominio del rebote defensivo. Creo que a USA se le podría llegar a atragantar una agresiva defensa zonal. Insisto en lo de agresiva.

Ahora bien, las posibilidades de ganarles no son muchas. Superar a un equipo que cuenta, por orden, con Durant, Kobe, Lebron y Carmelo como estrellas, y como escuderos con Westbrook, Chris Paul y Kevin Love supondría la mayor hazaña deportiva conseguida por el deporte español.  En la selección USA están cuatro de los cinco integrantes del mejor quinteto de la NBA de este año —Paul, Kobe, Lebron y Durant (falta Howard, el cénter)—, dos del segundo —Love y Westbrook— y dos del tercero —Carmelo y Tyson Chandler—.

Si dos o tres de los citados juegan a su nivel quizá no haya nada que hacer. Pero aun así mantengo un hálito de esperanza, basado en nuestra superioridad interior. El reto, la proeza, es mayúscula. En Pekín 2008 estuvimos más cerca que nunca. Quizá nunca nos acerquemos tanto, pero quizá sí. Ahora que todo el mundo recuerda el vigésimo aniversario de Barcelona 92, yo me acuerdo de otra cita aún más lejana, cuando hace 30 años, una mañana veraniega de 1982, encendí la radio al despertar y en los informativos daban cuenta de la hazaña que esa noche se acaba de producir en el Mundobasket de Colombia, cuando España venció a EE UU en la fase de grupos. Finalmente, España acabó 4ª, pero ahí comenzó el boom del basket español. Quién sabe si tres décadas después rubricamos una nueva epopeya. 


Otrosí: sobre los árbitros. Muy bien el otro día con los pasos. Pero se trataba de un amistoso, y dos de los tres colegiados eran españoles. Veremos el criterio que marca la FIBA. Además, habrá que ver qué permisividad tienen con las innumerables faltas que los americanos hacen con las manos y cómo se comportan ante los durísimos contactos que habrá en la lucha por la posición entre los pívots españoles y los aleros altos americanos que los intentarán defender de forma agresiva. Tengo mis serias dudas sobre el hipotético arbitraje.

lunes, 23 de julio de 2012

Podemos ganar el oro olímpico en baloncesto


Resulta prematuro, y algo temerario, realizar un análisis del juego de EE UU tras el partido de ayer ante Argentina, el único que le he visto en esta gira. Sin embargo, el encuentro sí que permite atisbar ciertas virtudes y defectos ante la cita olímpica.

Desde luego que la innegable categoría de Durant, Bryant y Lebron —el orden no es aleatorio— puede acabar con cualquier selección. Kevin Durant es la cuadratura del círculo como jugador, el asesino silencioso. La reencarnación de Joe Dumars pero con el cuerpo y la altura de un ‘cuatro’. Imparable. No solo en el baloncesto FIBA, por algo ha sido el máximo anotador de la NBA los tres últimos cursos. España no tiene un jugador para secarle, sobre todo por fuera. Probablemente le defienda Ibaka, que podrá hacerlo más o menos bien por dentro, pero que sufrirá mucho si le sigue hasta la línea de tres. Contra él, la zona es una buena opción.

A Kobe le conocemos todos. Es un chupón. Le encanta ser el centro de atención y selecciona muy mal algunos tiros. Pero nadie va a cuestionar su clase. Concentrado, si dosifica por igual las entradas a canasta con los tiros exteriores, resulta letal. A Kobe hay que quemarlo en defensa. Para ello resultará fundamental que tanto Navarro como Rudy le hagan correr, esforzarse para tener que salvar, uno tras otro, múltiples bloqueos. Que no le den tregua. Que lo cansen en defensa. Kobe, cuando se aplica, defiende bien, pero con una manía muy propia de los USA: abusan de meter la mano. Hacen muchas faltas por ello.

Lebron es el portento natural, pero con una grave tara para el basket FIBA: su tiro exterior. En carrera te mata. Penetrando no tiene comparación. Pero en ataque estático baja. Si se le flota de tres, no tira. Y si lo hace, su porcentaje es bajo. Es, además, con diferencia, el jugador americano que más pasos hace. ¡Qué pasada! No para de hacerlos. Ayer le pitaron algunos, pero quizá un tercio de los que hizo.

EE UU va a notar mucho la ausencia de Dwight Howard —Superman—. Sin un cénter de garantías —Tyson Chandler no me dice nada— pasará apuros ante España. USA no tiene centímetros que oponer a Pau, Marc e Ibaka. Si tenemos paciencia, si España juega sin pérdidas bien el dentro-fuera, podemos cargar de muchas faltas a los yankees. Los americanos son atléticos, sí, pero no han traído a ´cuatros’ acostumbrados a jugar, y sobre todo marcar, a los jugadores que juegan de espaldas al aro.

Del resto de la selección americana me quedo con dos jugadores a los que habrá que vigilar bien: el base Chris Paul y el alero alto Kevin Love, dos jugadores muy completos para sus puestos y con unas grandísimas estadísticas en sus equipos.

El mayor problema que ayer vi a EE UU —como bien lo explicaba en Teledeporte Mario Pesquera— es su concepto del juego. Atacan mal la zona, puesto que pocas veces el balón pasa por el poste alto para dividirla y se limitan a pasar por fuera de la zona o a entrar, dividir y sacar el balón al exterior para el triple; y atacan mal la defensa al hombre, porque abusan de los bloqueos exteriores, casi nunca pasan al pívot —muchas veces porque no lo hay— y tiran con pocas opciones de rebote ofensivo.

¿La receta para ganarles? Sencilla: minimizar al máximo las pérdidas de balón, cerrar como panteras el rebote defensivo, mover el balón y buscar un pase de más en ataque. Tirar con el equipo ordenado para poder cargar en el rebote ofensivo. Jugar con atrevimiento. Meter el balón a los postes. Alternar constantemente entre las distintas defensas zonales e individuales. Flotar a los americanos el tiro de tres —nunca a Durant y cuidado con Bryant y Paul—, sobre todo a Lebron y a Carmelo Anthony. Hay que llevar el encuentro a nuestro terreno. A un partido igualado y táctico. Me gustaría ver cómo reacciona USA jugando por detrás en el marcador. Tengo mis dudas sobre su respuesta.

Pero no les venzamos mañana. Nos les piquemos el orgullo en un amistoso. Quizá tengamos una única bala. Ganémosles en los Juegos. En la final. El 12 de agosto. ¡Podemos!



Otrosí: ¡¡¡Y que les piten los pasos!!!